Casualmente, en esa misma fecha cumplía años una tía abuela muy excéntrica que tuve yo.
Casi no tengo memorias de ella aunque ella llegaba de visita a la casa todos los domingos y murió cuando yo tenía cerca de 8 años, debería tener más recuerdos, pero creo el consumo excesivo de alcohol me borró ciertos recuerdos.
El caso es que la tal tía era bien excéntrica, se había criado como alta aristocracia pues su abuelo había sido presiente de Nicaragua y su mamá la primera dama (el abuelo era viudo o soltero, no sé la verdad) así que la tía era algo que llamaríamos como una "viejita fresa" , era rubia y con ojos verdes, jamás creerías que éramos parientes, era de piel blanca y tomaba café con el dedo chiquito de la mano levantado, justo como los aristócratas que se ven en las películas.
No le recuerdo la personalidad, pero a juzgar por la herencia, me imagino era un poco energúmena y difícil de carácter.
Te cuento esto porque no sólo compartíamos la misma fecha de nacimiento sino el amor por las joyas!! Aahhhhggg las joyas! Todo lo que brilla!
Ella tenía una colección de joyas regia! No eran de oro ni diamantes, pero eran cristales de la más alta calidad, una colección de joyas vintage bellísimas.
Un día, creo que "echó de ver" como le admiraba sus perendengues, y me regaló un arito, sólo uno .
Me lo dio en un -" tomá! Ya perdí el otro y este no me sirve"
Pero para mí, en mi inocencia a mi corta edad, fue el mejor regalo que he recibido en toda mi vida, jugaba con el día y noche, me lo ponía, me lo quitaba, me lo ponía como prendedor, como anillo! Para mí era lo más valioso que jamás había tenido!
Al poco tiempo ella murió y su colección de joyas fue abierta a las aves de rapiña de la familia y se perdió todo cayendo en manos que nunca le darían el valor que le hubiera dado yo. Me dolió mucho que se perdiera tan valiosa colección, bueno, valiosa para mí, para los demás eran pinches perendengues baratos.
Para mí sorpresa mi abuelo recuperó algunas piezas y me las regaló! En ese momento comenzó mi colección de joyas, las puse en una cartera y a partir de ese momento esa cartera se convirtió en parte de mi diario vivir, llevaba a mi cartera y mi tesoro a todas partes!
Y siempre, siempre jugaba con el arito que la tía me regaló
El arito era un clip-on de una perla amarilla rodeada de "diamantes"
Muy similar a la de la foto! Me refiero en pasado pues en un acto de negligencia de mi parte, perdí el arito, la cartera y todos mis tesoros!
Mi mamá me dejó ir de vacaciones a San Pedro Sula, y como era de esperar, llevé mi cartera y con mucho orgullo mostré mi colección a mis primas, que iba a saber yo de maldades y manos cleptómanas! En mi familia? No, jamás!
Mi mamá me mandó a traer de vuelta y salimos de madrugada, en mi estado aún adormilada, me subí al carro de mi tío y a medio camino. ...... HORROR!! Mi cartera! Mis tesoros! Ya era demasiado tarde para regresar!! Mi tío me prometió que mis primas cuidarían mi cartera hasta que alguien volviera a viajar y la pudieran mandar de vuelta a mis manos!
En cuanto llegué a la casa llamé a una de las primas y le dije que me guardara la cartera bajo llave y que no dejara que nadie la viera, y así me lo prometió.
No contaba con la época cleptómana de mi otra prima, quien en un acto delincuencial violentó el closet de su hermana para apoderarse de mi tesoro!
No sólo eso, la muy imbécil en vez de quedárselo, se lo fue a regalar a la vecina! Y sorpresa, sorpresa! Nadie supo que hacer en esa situación y nadie recobró mi tesoro!
Había perdido mi regalo más valioso, y lloré y lloré de cólera! Quería sacarle los ojos a mi prima, agarrarla a patadas para que sintiera el mismo dolor que sentí yo. Ay Dios como me dolió que de recordarlo me da cólera otra vez!
A partir de ese momento no me quedó de otra más que volver a coleccionar, y buscar el arito que se me perdió.
Tengo una colección entera de aritos y botones similares pues nunca volví a ver el arito que me robaron.
Lo interesante de la historia, es como hace poco caí en cuenta que se arito que me regaló la tía, marcaría el primer paso que me llevaría a hacer lo que hago ahora.
Como dicen por ahí: "ten el valor de seguir tu corazón y tu intuición, ellos de alguna manera ellos saben lo que tu quieres ser"
La señal divina la recibí hace años:
Juzgue usted.......Tal vez si no me hubieran robado mi arito nunca habría sentido la necesidad de crear mis propias versiones así que pues hay que agradecerle a la prima Clepto y como dicen: "No hay mal que por bien no venga"

